martes, 1 de octubre de 2013

Un sueño

Llego a la entrada, contenta y excitada. Solo tengo que cruzar una puerta para estar a salvo, en un lugar donde no pueden perseguirnos ni atacarnos. La cabecera del grupo ya está entrando por la puerta. Muchos sonríen después de todo lo que hemos pasado para llegar hasta aquí.
Uno de los monstruos salta la alambrada que protege la puerta y cae sobre mi espalda enredando sus manos alrededor de mi cuello. Intento deshacerme de él incándole las uñas y tirando de sus muñecas, pero es más fuerte que yo. Forcejeo unos instantes más hasta que consigo zafarme de él y me agacho a coger un palo. Me lleno las manos con la grava del suelo y se la lanzo al monstruo a la cara. Él vuelve  lanzarse sobre mí enfadado. Le clavo el palo en el ojo y veo como empieza a sangrar y a tambalearse. Muchos de los supervivientes lo miran como si fuese una mosca molesta, otros me miran horrorizados y caigo en la cuenta de que acabo de matar a un hombre, convertido en monstruo, pero hombre al fin y al cabo.
- Es el primer hombre que mato - digo mirándome las manos horrorizada. Sin embargo no lo estoy. Me ha gustado. Me ha gustado matarlo y ahora me siento bien.

domingo, 7 de abril de 2013


LOS JÓVENES
Esa sensación de estar solo en una habitación llena de gente se está volviendo cada vez más usual. ¿Cuántos amigos de verdad tienes? Yo puedo contarlos con los dedos de la mano y aun así me sobran. Y es que la gente es cada vez más falsa y superficial.
¿Cómo hemos podido llegar a esta situación? Desconfianza y mentiras, conveniencia, pero sobre todo la sociedad, la televisión, lo que nos influye y nos hace ser así. ¿Quién dice que estar delgada es bonito? ¿Por qué tiene que ser así? ¿Quién lo dice? ¿Quién dice que por sacar buenas notas eres un empollón? ¿Acaso suspender es algo “guay”? ¿Quién lo dice? Son el tipo de preguntas que me hago continuamente, porque todas esas normas de la sociedad a las que estamos atados hacen daño la mayoría de las veces.
Parece que todos tenemos que ser iguales para encajar, que si no haces esto o lo otro no vales nada, por eso somos superficiales. Siento tristeza y pena por lo que hemos llegado a convertirnos los jóvenes. El ser humano rechaza lo diferente por temor. Esa es mi conclusión, no nos gusta lo desconocido porque nos da miedo. No nos gusta ser distintos del resto porque nos da miedo ser rechazados.
Hay que ser un valiente o un loco para atreverse a ser diferente. Yo a veces me atrevo. ¿Tú lo haces?
CPB.

sábado, 16 de marzo de 2013

En ese momento ella era la persona más feliz del mundo y él, tampoco podía ser más feliz.
Ella le miró con una sonrisa espléndida y deslumbrante y él le sonrió. La atrajo hacia sí y ella se abalanzó en sus brazos. 
Él le había hecho el mejor regalo del mundo y  nunca podría agradecérselo lo suficiente.
- ¿Cómo puedo darte la gracias?
- Quédate conmigo para siempre.
Se miraron a los ojos durante un instante, que a ellos les pareció infinito, entonces él la besó. Se quedaron allí eufóricos durante el resto del día, celebrando la felicidad y agradeciéndole a Dios o a algo que después de tanta miseria pudieran ser al fin felices.


domingo, 16 de diciembre de 2012

Otra de las cosas que me hizo caer fue pensar TENÍA que cambiar. No. Vosotros no tenéis que cambiar. Se sufre demasiado dejando de ser quien eres, intentando ser alguien diferente. Cuando te des cuenta de que tu no debes cambiar, de que eres perfecto como eres, estarás mucho más cerca de salir.


̶         -   Hola – me dice – ¿Qué tal?
Es la forma más absurda y subnormal del mundo de entablar conversación con alguien con quien apenas hablas. Me encojo de hombros.
̶        -   ¿Y tú? – le pregunto, por alguna extraña razón llamada amor no puedo ser borde con él.
̶        -    Bien – contesta – oye ¿seguro que estás bien? Tienes muy mala cara y antes te he visto llorar y explotar un balón de fútbol con las manos, algo que no me explico porque es casi imposible que tú hagas, tienes menos fuerza que el pedo de un mosquito – sonrío – ¿qué pasa? ¿Justin ha muerto?
̶        -   ¡No! – exclamo, siempre que hablo con él acabamos hablando de lo mismo, Justin Bieber – A Justin no le pasa nada.      
        -   ¿Y a ti? ¿Qué te pasa?
̶       -    Pues que he visto tu cara y me han entrado las siete cosas, ¿te has mirado al espejo esta mañana? En serio deberías peinarte un poco al menos.

domingo, 11 de noviembre de 2012

- Rendirse sería lo más fácil.
+ Oh, vamos Carmen tú y yo sabemos que no te vas a rendir. ¿Acaso lo has hecho en dos años? No, nunca del todo. Tú no te rindes, nunca. Sólo los débiles se rinden y tú no quieres ser débil. Sé que estás cansada y que a veces no puedes más, pero nunca dejas las cosas del todo. Siempre vuelves. Así que no intentes engañarme, no puedes. Sé que haces todo lo posible por estar con él y que una sola mirada suya basta para ilusionar tu corazón. Sabes que no debes ilusionarte. Sabes que debes ser fuerte. Sabes que a menos que pase algo extraordinario no te vas a rendir, así que déjate de gilipolleces. Mañana es lunes y ya sabes lo que eso significa.
- Estúpida voz, estúpido subconsciente, ¡¿por qué siempre tenéis razón?!

martes, 9 de octubre de 2012

Hoy he recordado una de las cosas que me hicieron caer, más concretamente: palabras, aún más: pensamientos. Asco de vida, mierda de vida. No, no penséis eso, jamás. Aferraros a la más mínima luz que os pueda sacar del pozo. Cuando aceptéis eso, será mucho más sencillo salir.